24/03/2011 Ley valenciana reguladora de las Relaciones Familiares de los hijos e hijas cuyos progenitores no conviven.

Las Cortes Valencianas han aprobado la LEY 5/2011, de 1 de abril, de la Generalitat, de Relaciones Familiares de los hijos e hijas cuyos progenitores no conviven, que se desarrolla ante la preocupación creciente por asegurar el más correcto y adecuado desarrollo del interés superior de cada menor ante las situaciones de crisis familiar, y que  tiene por pretensión que en el caso de ruptura o no convivencia entre la madre y el padre sea compatible con el “interés superior del menor”.

En este sentido, la ley contempla el derecho de igualdad entre los padres y el derecho del menor a convivir con ambos, así como la relación de los menores con sus hermanos, abuelos, otros parientes y personas allegadas. Además, específica materias sobre al uso de la vivienda y el ajuar familiar, así como del modo de sufragar los gastos ordinarios y extraordinarios de atención de los hijos e hijas.

En el caso de no haber acuerdo, la ley establece que el principio general de custodia compartida por el que se habilita al juez para decidir atendiendo a las circunstancias de cada caso.

12/06/2008 Ley de régimen económico matrimonial valenciano.

El Tribunal Supremo ha decidido levantar la suspensión de la Ley de la Comunidad Valenciana 10/2007, de 20 de marzo de régimen económico matrimonial valenciano, por lo que desde dicha fecha esta Ley es de total aplicación, y consecuentemente, todos los matrimonios a quienes se le aplica la Ley (art. 2) y contraidos con posterioridad al levantamiento de la suspensión,  estarán sometidos al régimen económico-matrimonial de separación de bienes, a no ser que lo decidan de otro modo.

La LREM supone no sólo que los matrimonios se acogen al régimen de separación de bienes, sino que también implica más beneficios y rompe muchas barreras a favor de la protección de la familia, la mujer y los que sufren cualquier tipo de violencia domestica. En concreto, esta ley se basa en tres pilares fundamentales, en primer lugar, introduce la libertad de pactos entre los cónyuges, para que adapten el régimen económico matrimonial a sus necesidades e intereses, garantiza la igualdad entre el hombre y la mujer en la toma de decisiones y, en tercer lugar, protege los más desfavorecidos, hijos menores, discapacitados, mayores en situación de dependencia o victimas de violencia de género.

La LREM también castiga la violencia de género, ya que cuando exista sentencia firme por violencia de género, existen sanciones patrimoniales para quien resulte condenado. De este modo, en el caso de muerte de la pareja, el causante de la misma perdería el derecho al ajuar domestico o la adjudicación preferente del uso de la vivienda familiar que le correspondería por derecho en la herencia.

Esta ley reconoce el trabajo doméstico y establece una compensación económica en el caso de disolución del matrimonio. Asimismo amplía el concepto de las cargas familiares, puesto que se incluye la atención a mayores en situación de dependencia, o la atención de los hijos menores o discapacitados.

Desde que entró en vigor la ley sólo el 2,9 por ciento de los matrimonios que se celebran en la Comunitat acude al notario para establecer capitulaciones, mientras que el 97 por ciento no lo hace porque están conforme con el régimen de separación de bienes, unos datos que confirman que esta ley "se adapta y recoge las necesidades y demandas de la sociedad actual", según los responsables del Consell.